martes, 18 de septiembre de 2018

Una idea olvidada



“Que el amor a la verdad es una prueba de libertad y que la esclavitud se manifiesta en la mentira”


 “Nobleza de espíritu: Una idea olvidada”, así se titula uno de los libros Rob Riemen quien busca rescatar este ideal al que según su ver poco se aspira en una sociedad occidental contemporánea fuertemente influenciada por paradigmas superfluos y nihilistas que no brindan al alma humana dicha ni paz. Un libro que integra ensayos con libertad de estilo fusionando su voz entre diálogos reales y ficticios.

Para Riemen la nobleza de espíritu es el ideal sublime al ser éste la realización de la verdadera libertad. Por nobleza de espíritu entiende una vida orientada al amor, a la belleza y a la búsqueda de la verdad en libertad, viendo en ello la encarnación de la dignidad humana. Riemen orienta sus reflexiones para advertir del peligro de la destrucción de valores que nos salvan de la barbarie y nos humanizan.

Riemen acude en su texto a grandes pensadores de diferentes épocas particularmente a Thomas Mann, a quien le dedica un capítulo destacando su aprendizaje de que nadie puede tener el monopolio del saber y de que a la humanidad le beneficia más la búsqueda de la verdad que la creencia de poseerla, así como la importancia del humanismo como elemento conciliador entre lo secular y lo divino, la Ilustración y el Romanticismo, la razón y la mística, pues la existencia humana, motivo perpetuo de estudio, es una totalidad y como tal habrá que abordarla para salvaguardarnos de barbarismos. 

“Ser bárbaro significa no poseer el único conocimiento importante para la dignidad humana: la conciencia de que uno ha de ejercitarse en las virtudes y en los valores espirituales garantes de una convivencia armónica con el prójimo. O por citar a inmejorable definición de Goethe: “La civilización es un permanente ejercicio en el respeto. El respeto a lo divino, a la Tierra, al prójimo y, por ende, a nuestra propia dignidad”.

Una vida virtuosa requiere atención y lucidez. Conciencia de nuestro ser vinculado y en relación con Dios, el prójimo y el entorno.

(Con el nihilismo) “el hombre se ve despojado de la eternidad, así como el espíritu que le confiere su nobleza convirtiéndolo en imagen de los valores universales y atemporales. Dicho despojo abre la puerta a la transmutación de todos los valores (…) La libertad deja de ser el espacio que necesita el hombre para ejercitarse en la adquisición de la dignidad humana, y en su lugar, la pérdida de esta dignidad da paso a la exaltación del ideal animal: todo está permitido (…) Es este el nihilismo que carcome y destroza la civilización”.

Ante el “todo da lo mismo” queda la integridad, ese discernir y asumir responsabilidades, algo que nos lleva al valor de la justicia que pide sabiduría. 

Riemen insta a no caer tampoco en la politización del espíritu pues implica un nuevo cercenamiento de la realidad, y los valores universales y atemporales como verdad, justicia, belleza y bondad quedarían reducidas a meras visiones políticas de cuño social: 

“Pierden su carácter universal puesto que lo histórico y lo político siempre dividen(…) El espíritu politizado reduce la realidad a binomios y fundamenta en ellos sus valores ¿Qué es bueno y qué es malo? ¿Qué es verdadero y qué no? ¿Qué es hermoso y qué es feo? Estas preguntas que anteriormente carecían de respuesta definitiva, son resueltas de una vez para siempre en virtud de un análisis histórico-social que solo admite una única respuesta acertada(…) El mundo espiritual está amordazado. Ya no se echa en falta aquella forma de sabiduría y arte intangible, no necesariamente unívoca, que plantee dudas y requiera cierta sensibilidad. Existe una sola visión “correcta” de la moral, el arte, la filosofía, la literatura, la verdad y el estilo de vida. El depositario de esta “sabiduría” es el moderno filósofo rey: el ideólogo del partido, el líder de opinión, el pensador de izquierdas y el pensador de derechas”. 

Desde una estructura simplificadora así, por ejemplo, es fácil caer en una mentalidad polar que es germen de dictaduras.

¿Pero por qué ese olvido de la nobleza de espíritu? Riemen encuentra las siguientes razones: 

1)     Tentación de poder y fama. 
2)       Incredulidad en cualidades universales espirituales

Abundar en estas razones y sus implicaciones lo dejo a la lectura de cada uno de este libro tan interesante como original, rico en reflexiones y recursos literarios.  


-Riemen, Rob. Nobleza de espíritu, una idea olvidada. México, Taurus, 2016


lunes, 20 de agosto de 2018

Diez álbumes favoritos

Es raro hoy en día que alguien tenga una lista de sus diez álbumes musicales favoritos, que la comparta y la comente. Por ello celebro la reciente entrada "Diez para llevar" que mi amigo Héctor Islas publicó en su excelente blog "La maroma del piojo", la cual me provocó ganas de escuchar cada uno de los que menciona, algunos de ellos reescuchar, y también de compartir mi propia lista en la cual bien pudiera incluir algunos de los diez de Héctor, pero tengo otros. Igual sin orden de preferencia:

1
Baroque Favourites. Stuttgarter Kammerorchester, 
dir. Karl Münchinger


Todavía no tenía ningún disco de música clásica y apenas conocía algunos nombres de grandes compositores, cuando en un lugar improbable, en un supermercado de Ciudad Obregón me atrapó la atención la portada de uno de los discos de la estantería atiborrada de cantautores y bandas populares. Era bella la escena: una pradera de colinas suaves y un edificio rústico pero clásico entre dos parejas de estilizados árboles. Me transmitió armonía y nobleza. Después vi que se trataba de "música clásica", miré el reverso y reconocí solamente "Bach", a quien acababa de descubrir al ver a mi maestro de guitarra descifrando una partitura que se titulaba "Bourrée", pero aún no había explorado nada. Compré el disco y lo escuché completo de un tirón y lo volví a comenzar, me impactó tanto. Tuve muy pronto la certeza de haberme encontrado un tesoro muy valioso ¡qué música! Lo escuché todos los días, por muchos días, y empecé a levantar sospechas en casa de que lo mío era la música. Más allá de ser un disco clave en mi vida, lo sigo escuchando y reconozco la gran calidad de las interpretaciones y una estupenda selección de piezas.

El aborde del repertorio barroco por la Stuttgarter Kammerorchester dirigida aquí por Münchinger es de corte clásico, una manera actualmente menospreciada ya que se prefieren las interpretaciones de corte historicista que procuran apegarse a como se cree debió sonar y a los instrumentos originales, sin embargo ésta tiene un encanto atemporal, es libre de ornamentaciones innecesarias y una sensación de justo equilibrio muy difícil de lograr. 




2
César Franck Piano Music, Stephen Hough  

Sabiendo de mi nuevo interés por la música clásica, en un viaje mi papá me trajo un disco con música de César Franck. No es uno de los compositores más conocidos ni mucho menos, así que creo que la portada del disco también tuvo mucho que ver aquí, y es que él sabía también de mi fascinación por la arquitectura de iglesias antiguas y además de que escuchaba mucho un disco de música para piano de Chopin. Así que ya estaba, arquitectura y piano. Lo agarró y me lo trajo. La portada ilustra la iglesia de Saint-Pierre en Caen, una pintura de François d'Herbès. 

Mientras lo escuchaba me di cuenta que esta música no tenía nada que ver con la de Chopin, sonaba más seria y elaborada, más compleja y profunda. Por entonces era un arduo lector de novelas y cuentos de misterio, recién acababa de leer la obra de Poe y seguía el turno de Drácula de Stoker, y para ello planeé hacerlo con la música de Franck. Apenas leía el comienzo, la descripción del camino por el bosque entre los Cárpatos, y con esa música, mi imaginación se embotó. Cerré los ojos y solo escuchaba. Que afortunado regalo, Franck desde entonces se convirtió en uno de mis compositores favoritos, Preludio, Coral y Fuga una de mis piezas favoritas para piano y Hough en uno de mis pianistas predilectos para el repertorio romántico tardío. De entre las grabaciones del repertorio pianístico de Franck este permanece para mi como el mejor, incluso por encima de Rubinstein que ¡vaya que es mucho decir!   



3
Layla and Other Assorted Love Songs, 
Derek and The Dominos


Conocí a Eric Clapton justo antes de terminar la secundaria porque en la misma clase había dos amigos más aventajados que yo con la guitarra, y como nos graduábamos se nos había pedido ofrecer un número musical para el evento. Era verano de 1995 y todavía era un fenómeno la canción Tears in Heaven, ellos se la sabían bien, así que me mandaron a las percusiones y me prestaron el cassette que al escucharlo me movió esa expresividad con la guitarra, esos punteos certeros. Me dije este tal Clapton debe tener más y me puse a buscar sus discos. Luego di con Layla and Another Assorted Love Songs que para mi ventura o desventura fue en un momento de intensas pasiones adolescentes. La conexión con esas canciones y esa intensidad fue como escuchar lo que vivía yo por dentro. Eric era Derek pero también estaba Duane Allman en la otra guitarra que al escucharlos tocando juntos en la canción Why Does Love Got to Be so Sad? descubrí el poder que tienen las guitarras para expresar lo que una canción como esta pretende pero solo puede con semejantes solos. Pero no todo eran las guitarras, resulta excepcional también la apasionada voz de Bobby Whitlock, la batería de Jim Gordon y el bajo de Carl Radle. Dos de las mejores canciones de la carrera de Clapton aquí están, Bell Bottom Blues y Layla. También estupendos covers de blues como Have you Ever Loved a Woman de B. B. Bronzzy y Nobody Knows You When You're Down and Out de Bessie Smith, además de un emotivo arreglo de Little Wing de Hendrix a manera de homenaje pero que desafortunadamente Jimi no alcanzó a escuchar. 

La banda fue de un solo disco, intentaron otro pero no se concluyó. Ya estaba hecho, Derek and the Dominos surgió y desapareció para Layla. Duane falleció unos meses después y Clapton se perdió por tres años aunque finalmente se quedó con la musa que provocó esta vorágine.          
   


4
17th Century Organ Music – Gustav Leonhardt 


No habiendo sido editado en digital sino hasta 2005, esta grabación del gran organista y clavecinista Gustav Leonhardt, es una muestra de nueve piezas que logra captar la riqueza y vitalidad de la literatura organística del siglo XVII del sur de Europa. Cada compositor de la selección tuvo puesto de organista, una profesión muy respetada entonces. Michael Praetorius, Christian Erbach, Giralamo Frescobaldi, Tarquinio Merula, Johann Jakob Froberger, Johann Kaspar Krell y Anton Scherer son los elegidos aquí. El repertorio del álbum va desde himnos lentos de una textura vocal hasta tocatas de carácter improvisado con pasajes ágiles de escalas y juegos con disonancias. Gustav Leonhardt fue un instrumentista de excelencia en la interpretación de música del Renacimiento y Barroco. Este álbum fue grabado en un instrumento muy especial que es el órgano del monasterio de la basílica de Klosterneuburg Austria, el cual fue terminado de construir en 1642 y cuenta con 2179 tubos. Desafortunadamente en la información del disco no se especifica el año de la grabación y aún no he podido encontrar el dato, pero por ser monoaural, estimo se realizó entre 1955-1963.   




5
Mozart Piano Concertos K414 & K453 – Alfred Brendel/Scottish Chamber


Entre las grandes creaciones de Mozart están los conciertos para piano que compuso en la década final de su vida. El equilibrio es un elemento muy importante en la forma y estilo compositivo de Mozart, entre la agradable simpleza y la complejidad de una composición ambiciosa, entre el lucimiento del solista y el de la orquesta. El Concierto en La Mayor K414 es de una gracia y frescura como solo Mozart lo ha podido, y para Alfred Brendel, el solista de este álbum, es el concierto para piano más adorable del genio de Salzburgo. El Concierto en Sol Mayor K453 es de carácter diferente, tiene más momentos de recogimiento, de sentimientos profundos, es una obra que fue referencia para Beethoven en su propio concierto en Sol Mayor. Este álbum contiene pura belleza, es para escucharse sin parar y me resulta muy difícil imaginar o concebir mejor interpretación de estos conciertos los cuales, para esta vez, se optó por una orquesta pequeña pero que logra un sonido robusto bajo la batuta de Mackerras. Esta es la última grabación de conciertos de Brendel antes de retirarse en 2008, anteriormente estos mismos los había grabado con la Academy of St. Martin on the Fields dirigida por Marriner, una orquesta más grande. 



6
Bach: Suites para violonchelo, por Pablo Casals

Probablemente para ningún instrumento haya tal acuerdo entre los ejecutantes en cuanto a las obras más importantes  de su instrumento como en el caso del violonchelo con las seis suites BWV 1007-1012 de Johann Sebastian Bach.  No hay gran violonchelista que no las haya tocado o grabado. Podemos encontrar tantas maneras de concebirlas afectando aspectos que van desde la manera de articularlas y de frasear, el énfasis en alguno de los elementos ya sea rítmico, melódico o de la propia forma, hasta el de una lectura fragmentada individualizada de las danzas o bien una integrada. A mi se satisface plenamente la concepción de Casals, donde encuentro idea clara, visión general sin quedarse en los detalles para lograr una unidad entre las partes sin forzar y con una sensación de ritmo para un desarrollo continuo y líneas claras con un mínimo de ornamentación. Este álbum que reúne el integral de suites para chelo de Bach es algo que hay que escuchar alguna vez en la vida.   



7
Duruflé Requiem, Choir of St. John's College Cambridge


El Requiem de Duruflé me mueve a un profundo sentimiento religioso, particularmente esta versión que destaca por su aborde pacífico y meditativo libre de toda premura y efectismo. El sobrio y majestuoso sonido del órgano compagina perfecto con el coro que canta con humildad y sinceridad. Hay momentos verdaderamente elevados como en la súplica del Pie Iesu donde el niño Robert King canta con una pureza y expresión conmovedora inigualable. Lux aeterna resulta etérea, de indescriptible belleza, una música gloriosa. Escuchar este álbum es también para mi orar.       



8
Sonata, Julian Bream

En el mundo de la guitarra clásica todos reconocen el particular sonido de Julian Bream con su guitarra Hauser de 1940 y su habilidad para colorear con diferentes timbres, pero es también de esos  grandes intérpretes visionarios y arriesgados que profundizan en la música y logran encontrar gemas que ni el propio compositor ha notado en su obra. Sonata es un excelente y sólido ejemplo de las virtudes de Bream ¡y es su último álbum de estudio! (1995). Contiene tres grandes sonatas para guitarra siendo la de Antonio José la que más me cautiva. Es una obra imaginativa, cromática y misteriosa de hermosa factura que en las manos de Bream alcanza alturas insospechadas, es la mejor versión que he escuchado de esta obra y por mucho. Las otras dos sonatas son el Homenaje a Boccherini de Mario Castelnuovo Tedesco y la Gran Sonata Op.39 de Paganini que también son interpretadas soberbiamente por el gran Bream quien se despidió de los estudios con quizá su mejor álbum.



9
J.S. Bach: Cuatro suites para laúd, por Göran Söllscher

No podía faltar en mi lista la combinación Bach-Guitarra, y aunque no son composiciones propiamente para este instrumento, la guitarra las ha asimilado. Finalmente esta música está hecha para tocarse en diferentes instrumentos, el propio Bach hizo arreglos de estas mismas suites para diferentes de ellos, y no se tiene la certeza de que hayan sido compuestas originalmente para el laúd, instrumento que ya venía cayendo en desuso en vida de Bach, así que la guitarra fue la que absorbió mucho de su repertorio al paso del tiempo. Para esta grabación, Söllscher, utilizó una guitarra de 11 cuerdas para ampliar el registro bajo. La  limpieza, transparencia y fluidez de su ejecución es algo muy difícil de lograr en la guitarra ¡y más con Bach! pero Söllscher lo hace parecer fácil. Sus interpretaciones son sobrias y de tempos certeros. La excelente calidad de la grabación hace todavía más agradable escuchar esta maravillosa música y a este excelso guitarrista. Hoy, a más de 30 años de distancia, este álbum sigue siendo la cima de Bach en la guitarra.    



10
You Must Believe in Spring, Bill Evans


Grabado en 1977, pero lanzado después de su muerte hasta 1981, este álbum póstumo de Evans es un testamento y también un testimonio de vida. Todas las cualidades asociadas a este gran pianista, entre las cuales, inteligencia, desnudez, delicadeza y profundidad se pueden encontrar abundantemente aquí. Incluye dos obras particularmente bellas y conmovedoras de su autoría, el Vals en Si menor y Nos volveremos a ver, con una manera muy personal de comunicar sentimientos profundos de tristeza y esperanza, las piezas están dedicadas a su última esposa y a su hermano quienes se suicidaron. "Uno debe creer en la primavera" suena como una exhortación en medio de un  gris y terriblemente crudo invierno.     

lunes, 6 de agosto de 2018

El ruido que mata

El mes pasado el diario The Guardian publicó un artículo titulado “Condena sónica: cómo la contaminación por ruido mata a miles cada año”* el cual nos puso a pensar. Los efectos del ruido en la salud son conocidos pero aún poco divulgados. Éstos no se limitan a problemas de audición y de estrés, el ruido también propicia hipertensión, alteraciones cardiacas, isquemia, insomnio, debilitamiento del sistema inmune, trastornos mentales y de los procesos cognitivos, entre otros. Además, el ruido no solo afecta al hombre, sino a los animales, a la vida silvestre del entorno. Se trata de una forma de contaminación más sutil y compleja que otras pero de profundos efectos. 

En 1999 la OMS publicó las Guías para el Ruido Urbano, un documento como una respuesta a la necesidad de tomar medidas frente a ello y el cual inicia ejemplificando cómo éste ha sido un problema a tratar desde la antigüedad, ya que por ejemplo, en la Europa medieval no se permitía el uso de carruajes a media noche para asegurar el reposo de la población. Hoy en día el paso de un carruaje es apenas ruido comparado con lo que lidiamos: intenso flujo de vehículos motorizados, bocinas, sirenas, aviones, zumbido en las torres de líneas eléctricas, televisores en volumen alto, vociferadores, ruidos de construcción. Todo ello aunado a la densa aglomeración y a la pérdida de espacios amortiguadores con vegetación. 

En algunos lugares del mundo hay una creciente intolerancia al ruido y se toman medidas, en otros pareciera que se acepta como una consecuencia natural de la forma de vida y abunda la creencia de que el ruido es indicativo de desarrollo o vitalidad y acostumbrarse a ello resulta como una virtud. Pero es un hecho que el abundante ruido está provocando serios problemas y lo escaso de silencio convierte a éste en un lujo.

Directores de cadenas de hoteles saben ya que el silencio es el nuevo lujo, de que es parte del bienestar perdido en los espacios cotidianos y sacan provecho de ello. Quizá aún estando en casa alguna vez les haya pasado en mente el irse, si se pudiera, a un hotel o al campo para descansar o para dedicarse tiempo para pensar, relajarse y meditar pues el ruido del vecindario no cesa y se cuela por doquier.

Afuera un carro estacionado con estruendosas bocinas escupiendo música horrenda. Te asomas por la ventana y vez un grupo de personas embriagandose. Ya es más de media noche. ¿Te ha pasado? Se someten y nos someten al ruido como si todos quisiéramos huir del silencio aún en horas de descanso, y ante el reclamo, la infaltable cara de sorpresa. Es el ruido incesante e innecesario como relleno de algún tipo de carencia.
     

Volviendo a las Guías para el Ruido Urbano, la OMS indica:

1.    Monitorear la exposición de los humanos al ruido
2.    Mitigar la inmisión en ambientes de ruido y no solo las emisiones
3.    Considerar las consecuencias del ruido cuando se planifican sistemas de transporte y usos de terreno
4.    Evaluar la efectividad de las políticas sobre el ruido 
5.    Adoptar las Guías para el Ruido Urbano como metas intermediarias para mejorar la salud humana
6.    Adoptar medidas preventivas para el desarrollo sostenible


¿Cómo estamos al respecto en nuestra comunidad? ¿Qué tan considerados y respetuosos somos? ¿Qué tan informados estamos? ¿Se toman en cuenta las previsiones para el manejo del ruido? Preguntas pertinentes.




*Sonic doom: How noise pollution kills thousands each year. Richard Godwin. The Guardian. 3/10/2018   

lunes, 23 de julio de 2018

Daniel Preciado, un guitarrista de Sonora a seguir






Daniel Preciado ha venido convirtiéndose en un guitarrista de alto desempeño, refinado y comprometido. Actualmente cursa una segunda maestría en Italia y gusta de compartir hoy con nosotros su experiencia. 


¿Desde cuándo supiste que querías dedicarte a la guitarra y dónde estudiaste tu licenciatura en música?

Desde la secundaria, cuando entré a la clase de guitarra con Jorge Ramírez, quien despertó mi gusto por este instrumento, supe que quería estudiar guitarra clásica, aunque en aquel entonces no tenía ni idea de lo que implicaba pues yo venía de tocar mucha trova. Estudié mi licenciatura en la Escuela Superior de Música y Danza de Monterrey (ESMDM) allí comencé a tomar en serio la guitarra. Cuando inicié la carrera inició mi aventura que aún no termina. Mi maestro de guitarra en dicha institución fue Pedro Salcedo y lo fue durante los ocho años que duró la carrera, un excelente maestro y amigo, sin embargo para ampliar y enriquecer procuré también clases privadas, primero con Mario Quintanilla, un estudiante avanzado, y después con Martín Madrigal, catedrático de la Universidad Autónoma de Coahuila. 


¿Hubo algún momento en la carrera en que sintieras dudas acerca de continuar? 

Sí, hubo momentos en que me llegué a preguntar si tenía caso seguir estudiando esto o mejor dedicarme a otra cosa porque el camino era muy difícil y yo veía un avance muy lento. Pero cuando empecé a tomar clases con Madrigal me convenció de que si se podía y él me ayudó a encontrar otra manera de estudiar y de ver la música. Así que encontrármelo fue como un segundo aire de entusiasmo para continuar y luego comencé a presentarme en muchas partes en Monterrey y también cuando iba a Obregón. 


¿Por qué estudiar un posgrado en Italia?

Aunque tuve excelentes maestros en la ESMDM como Svetlana Pirkova, Patricio Gómez Junco, Pedro Salcedo, Juan Carlos Álvarez y mi padrino Guillermo Guajardo, al terminar la licenciatura en Monterrey me di cuenta que todavía me faltaba mucho por aprender, pero realmente no sabía cuánto hasta que llegué a Italia al posgrado y comencé a tomar clases. Optar por Italia fue porque Madrigal me alentó a seguir estudiando y como él ya había mandado a dos alumnos suyos a este país con Giampaolo Bandini, pues ya se sabía el proceso para poder ingresar y tener una estancia de estudios acá, entonces se acomodaron las cosas y así fue, y sigo en Italia ahora en un segundo posgrado. 


Cuéntanos acerca del posgrado que te graduaste, ¿en qué consistió y qué asignaturas cursaste?

Estudié el Biennio di secondo livello in chitarra del Istituto Musicale Luigi Boccherini, que es el equivalente a una maestría en México, en la ciudad de Lucca. Además de guitarra, llevé análisis musical con Massimo Biasioni, historia de la música con Renzo Cresti, un maestro muy notable; historia del repertorio, con el maestro Giulio Battelli, que consistió en saber dónde están los manuscritos, los catálogos y ediciones más importantes de las obras que conocemos, así por ejemplo en el Istituto Boccherini se resguarda toda la obra de Puccini ya que es su ciudad natal, así como parte de la obra de Boccherini y algo de Paganini.  Análisis e historia del repertorio II, enfocada al repertorio del periodo clásico, impartida por Fabrizio Papi, el director del instituto. También música de cámara, asignatura en la que hice dúo con mi amigo Teodoro Vélez, quien vino también a hacer la maestría aquí. Música de cámara la cursamos con un excelente maestro, gran flautista y hasta el año pasado director de la Filarmónica de Oviedo, Marzio Conti.


¿Qué marca la diferencia entre el estudio de posgrado y de licenciatura?

Muchísimo. El entendimiento de la música, algo que yo en la licenciatura no lo pude alcanzar, en el posgrado supe bien qué eran los estilos, cómo se tocaban, por qué se tocaban diferente, y también muchas cosas técnicas acerca de mi cuerpo, relajación, de cómo hacer movimientos de las manos. Pero lo más importante el entendimiento de la música, de lo que estás haciendo con la obra, lo que está pasando en ella.


¿Qué te ha impactado del contexto sociocultural de Italia?

El ámbito artístico es muy diferente acá en Italia respecto a México. Aquí los niños y adolescentes ya tienen acceso a maestros de talla internacional, así que cosas que yo aprendí hasta que llegué acá a la maestría, estudiantes de 15, 16 años de edad ya lo saben. Entonces en este ámbito aquí nos llevan muchos años de ventaja en la preparación. 


¿Cuáles han sido tus principales logros estando allá?  

El haberme graduado de la primer maestría es un logro que significa muchísimo para mi pues no ha sido nada más mi esfuerzo, físico y psicológico que es el más difícil de llevar, sino que económico de parte de mi familia y de la gente que me ha apoyado, porque mucha gente me ha apoyado con becas gracias a Dios, y de ello estoy muy agradecido a todas estas personas, ellas son el 50% de este logro. 

En un ámbito de concursos, guitarrísticamente hablando, pues ha sido el tocar en muchas partes como solista y en dúo con Teodoro Vélez. Gracias al dúo he tenido logros importantes. Teo regresó en junio a Monterrey por lo que el dúo está en pausa, pero en dos años y medio ganamos:

1er lugar, Giulio Rospigliosi (Lamporecchio, 2017)
2do lugar, Riviera Etrusca (Piombino, 2017)
2do lugar, Niccolò Paganini (Parma, 2017)
2do lugar, Premio Crescendo (Florencia, 2018)


Dúo Vélez-Preciado


¿Cuáles han sido las experiencias más enriquecedoras en tu formación musical?

Aparte de los concursos y los conciertos que he dado, han sido todas las clases que tomé con el maestro Giampaolo Bandini, las clases de música de cámara con el maestro Marzio Conti, todas las clases magistrales que he tomado aquí en Italia, y todas las clases en la segunda maestría que estoy haciendo en Parma.


¿Qué repertorio es el que más se aborda en Italia?

Principalmente el repertorio de compositores europeos, mucho Mario Castelnuovo-Tedesco que, por ejemplo en Monterrey, de él nada más se tocan el Capricho Diabólico y el Concierto, pero es un compositor que tiene mucho más repertorio. Se aborda considerablemente siglo XX y sobre todo periodo clásico. Un poco del romanticismo. El repertorio latinoamericano casi no, de repente algo de Barrios o de Brouwer.


¿Cuál es tu repertorio favorito?

En estos momentos es el repertorio del periodo clásico, sobre todo Mauro Giuliani. Y para escuchar, Fernando Sor, Dionisio Aguado y las sonatas, aunque pequeñas, que tiene Paganini. El periodo clásico es una música muy agradable de escuchar, creo que es algo que no te puede disgustar, es muy digerible para todos y eso me gusta mucho.


¿Encuentras diferentes corrientes técnicas para tocar la guitarra en Italia?

Debe haber excepciones pero en general hay una técnica muy especifica, una que en mi tesis la llamo la técnica de oprimir, de oprimir la cuerda. Creo que de esta manera de pulsar se vienen derivando casi todas las escuelas que he visto. 


¿Cuál es el título de tu tesis y de qué trata?

Fundamentos y análisis acústico de una técnica innovadora. Trata sobre la mano responsable de la producción del sonido. Hablo primero sobre las técnicas más importantes de finales del siglo XIX  hasta hoy, centrado principalmente en el suroeste de Europa, y de cómo cada una de ellas influencian la onda sonora producida al atacar las cuerdas. Después me centro en la descripción de la técnica actual que me ha enseñado Bandini, una técnica que llamo cerchio, que es una variante de la técnica de oprimir con una manera circular de pulsar, y abordo elementos básicos de acústica para entender el fenómeno acústico. Finalmente los experimentos y análisis de resultados, y para ello puse a tocar a diferentes guitarristas con técnica distinta pero con la misma guitarra, cuerdas, en el mismo espacio, y los grabé a todos por igual y analicé las ondas sonoras.  


¿Por qué estudiar una segunda maestría? 

Porque cuando me gradué de la primera me di cuenta de que todavía me hacía falta mucho, de que apenas estaba asimilando muchos conceptos musicales y técnicos. No me podía regresar a México así porque me iba a quedar a medias, con muchas cosas sin aterrizar, y se presentó la oportunidad de cursar otra maestría en Parma en el Conservatorio di Musica Arrigo Boito, que es uno de los más antiguos de Italia e importantes también, y me gustó mucho el sistema de la maestría. 


¿Cómo es el sistema?

Esta maestría la imparten varios maestros, todos ellos de talla internacional y está enfocada en clases de guitarra. Entre ellos están Massimo Felici, quien es el director; Lorenzo Micheli, un genio de la guitarra; Matteo Mela, otro genio; el mismo Giampaolo Bandini, así como Oscar Ghiglia, Pablo Márquez y Pavel Steidl. 

El 90% de la maestría está formado de clases de guitarra, es un formato como de clase magistral en la que tu tomas dos o tres clases con cada uno de estos maestros. De no haber hecho mi primer maestría no estaría aprovechando al máximo esta segunda. Si con los conocimientos que tenía cuando me gradué de la licenciatura hubiera llegado directamente a la maestría que actualmente curso, hubiera aprovechado tan solo un 20% de lo que ahora. 


¿Quiénes son los guitarristas que más han influido en ti y que más te gustan?

Mis maestros primero: Martín Madrigal y Giampaolo Bandini; David Russell, Lorenzo Micheli, Aniello Desiderio, Natalia Lipnitskaya, Matteo Mela, Massimo Felici, Zoran Dukic, Marcin Dylla, Marco Tamayo, Pavel Steidl, Y mi guitarrista favorito desde que lo conocí en tercer año de mi carrera: Judicaël Perroy. 




Clase magistral con Ewa Jablczynska integrante del Kupiński Guitar Duo



¿Cómo te describes como guitarrista?

Como un guitarrista en proceso de llegar a nivel profesional. Si lo pongo de un plano de arriba hacia abajo, en el nivel 1 están los guitarristas top que ya mencioné como mis favoritos. En nivel 2 aquellos que están en la pelea por llegar a la cúspide y están ahora ganando los concursos importantes. Y en el nivel 3, donde yo me ubico, los que estamos haciendo bien las cosas guitarrística y musicalmente hablando, buscando llegar más arriba. Ya empecé a participar en concursos para adquirir la experiencia necesaria, perfeccionarme más y sobre todo ganar seguridad al tocar bajo la presión de un jurado. 


¿Cómo te visualizas profesionalmente?

Dando conciertos de la mayor calidad posible, llegando al nivel profesional que busco y que gracias a Dios poco a poco se acorta la brecha para esta meta, vivir de ello y continuar estudiando y preparándome por algún tiempo más. Otra meta es poder compartir lo aprendido con nuevas generaciones, y que ellos no tengan que pasar por todo lo que yo, ya que siento que en mi carrera se ha perdido mucho tiempo, no porque lo haya desperdiciado sino simplemente por no estar desde un principio con este tipo de enseñanza que por ejemplo vivo acá en Italia, de manera que en pocos años, o cuando ellos terminen su licenciatura, sepan lo que yo con los estudios de posgrado que haya realizado. Estoy dispuesto a ir a cualquier parte del mundo donde se presente la oportunidad para ello, aunque me gustaría mucho que fuera en México, tal vez en Ciudad Obregón Sonora, mi tierra, poder hacer algo allá, empezar con las carreras de música.


por Javier Martínez Rosas

domingo, 15 de julio de 2018

Sinfonía en Re menor de César Franck




La sinfonía en Re menor de César Franck, estrenada en París en 1889, es una de las últimas grandes obras del Romanticismo, y la única sinfonía que compuso Franck quien en vida tuvo más fama de organista que de compositor. Sería hasta que sus discípulos comenzaron a difundir su obra ya después de su muerte, que adquirió la relevancia que como compositor tiene, entre ellos estaban Vincent d’ Indy, Henri Duparc, Pierre de Bréville, Gabriel Pierné, Louis Vierne y Charles Tournemire.

La obra de Franck abunda en magníficas piezas para órgano y música vocal, aunque varias de sus composiciones más grandes son para orquesta de cámara y sinfónica. Su música se caracteriza por su cromatismo, diversidad de texturas, denso tejido contrapuntístico, frecuentes modulaciones y riqueza armónica. Suena siempre fluida y hay en ella un fino halo de misterio.

El día se su estreno, la Sinfonía en Re menor tuvo una mala recepción. No están claras las razones de ello, quizá el tratamiento de los temas y algunos detalles en la instrumentación causaron extrañamiento ya que a veces la orquesta pareciera estar emulando improvisaciones al órgano. Sin embargo, al paso de los años esta obra ha ocupado su merecido lugar entre las grandes sinfonías de todos los tiempos. 


La Sinfonía en Re menor consta de tres movimientos:

I.              Lento. Allegro ma non troppo
II.            Allegretto
III.           Finale. Allegro non troppo


 Orquestación:

2 flautas
2 oboes
1 corno inglés
2 clarinetes en Sib
1 clarinete bajo en Sib
2 fagotes
2 cornos en Fa
2 trompetas en Fa
3 trombones
Tuba
Timbales
Arpa
Sección completa de cuerdas



Primer movimiento
Lento. Allegro ma non troppo


La sinfonía comienza directamente con el tema principal en tonalidad de Re menor tocado por las violas, violonchelos y contrabajos (a). 



Hay algo curioso, el motivo de tres notas con el que inicia el tema lo utilizaron 1) Beethoven, en su Cuarteto en Fa mayor Op.135en cuyo manuscrito escribió Muß es sein? (¿Tiene que ser?). 2) Wagner en El anillo de los Nubilungos como parte del tema del cuestionamiento del destino. 3) Liszt, en sus preludios. Tres compositores que fueron influencia fundamental para Franck y un motivo como un cuestionamiento.

El primer movimiento es una forma sonata con una constante sucesión de tiempos completos Lento Allegro. El tema principal aparece con mucha frecuencia pero en diferentes tonalidades, tempos e instrumentos. 
La sinfonía tiene un clímax muy pronto. Al terminar la presentación del tema principal en el Lento, una escala ascendente que va en crescendo (piano a fortísimo) acompañada de trinos en la cuerdas, crea una acumulación de energía tal que explota cuando llega el tema principal de nuevo pero ahora vigoroso en Allegro junto con remates en los timbales. El resultado es impactante. Esto se vuelve a repetir más adelante pero ya no sorprende igual.
En el segundo Allegro hacen su aparición dos temas secundarios, más luminosos, en tonalidad de Fa mayor. Destaca el segundo de ellos (b) donde suena la orquesta completa. Luego sigue todo un desarrollo. Al final, el movimiento termina con una recapitulación que sirve de resumen para no olvidar los temas. 




  
Segundo movimiento
Allegretto

Inicia con el arpa tocando acordes mientras las cuerdas le acompañan con notas en pizzicato. Pronto calla el arpa e inmediatamente el corno inglés comienza a sonar una melodía lírica (c), y mientras «canta», los pizzicatos en las cuerdas continúan acompañando. Luego se reincorpora el arpa. Esto acontece bajo un ritmo ternario cuyo segundo tiempo está silenciado en el acompañamiento creando un efecto de avance y pausa que estimula la imaginación. Franck describía su sinfonía como clásica, aunque admitía que atrevida, y de música pura pero que mientras escribía el Allegretto, imaginó una marcha fúnebre.




Hay un segundo tema que es una melodía de registro agudo y de poco movimiento en los violines (aparece en el compás 49). Pero luego reaparece la melodía del corno que es la que domina todo el movimiento, completa, fragmentada o variada. Hay un momento en el que el tema lo cantan juntos el corno y el clarinete.

Antes del final las cuerdas tocan lo que pareciera ser un nuevo tema, pero es una variación de los acordes del arpa y el acompañamiento de las cuerdas del inicio. Este movimiento tiene algunos momentos de exquisito lirismo. En la coda, los violines tocan reminiscencias del segundo tema y todo termina en calma. 




Tercer movimiento
Finale. Allegro ma non troppo. 

El movimiento final de esta sinfonía es brillantísimo, empezando por su inolvidable primer tema, el principal, que es sincopado (d). 



Luego reaparecen los temas presentados en los movimientos anteriores, y con ello, la sinfonía adquiere forma cíclica y una sólida unidad. La riqueza temática con sus variantes, contrastes y unificaciones a lo largo del movimiento es extraordinaria, y su tratamiento, genial.

Luego de reaparecer notablemente el primer tema de la sinfonía llega la magnífica Coda final donde la orquesta suena completa, a todo volumen, incluidos sostenidos redobles de timbales. El tema sincopado termina siendo proyectado al infinito. 






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-Kramer, J. Invitación a la música. Buenos Aires, Vergara, 1993

-BealesB. Royal Philharmonic Orchestra. Cesar Franck Symphony in D minor. Conducted by Leppard. 1995.